Esta
página pretende ser una introducción y a la vez una extensión
de todo lo que el Reina del Carmen, nuestro barco museo, representa como
símbolo, homenaje y testigo de la vida de los hombres del mar.
Una introducción
porque: recorrer su cubierta, su sala de máquinas o su puente; sostener
en las manos un anzuelo, una red o un erizo de mar; respirar el aroma salado
de su interior, escuchar el batir de las olas contra su casco y sentir el
balanceo de la marejada que acaricia el muelle, son experiencias que no
se pueden resumir en una sencilla página.
Y
una extensión porque pretendemos llegar más lejos, a caladeros
que el barco nunca ha surcado, a costas para las que no hay cartas de navegación,
a sitios, en definitiva, en los que el mar es solo una imagen o un recuerdo.
Nuestra intención
es llegar a su casa, e intentar demostrarle lo que ese recuerdo y esa imagen
significa para las nuestras.
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